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Por Cristina Godoy
Empresaria. Comunicadora. Periodista. Madre de dos hijos de 9 y 11 años. Viaja por el mundo inspirando a otros con su historia de éxito.   

​​“Los seres humanos no seremos los mismos”

Esta pandemia es sólo un indicio de la alteración total de lo que estábamos acostumbrados

Aunque aún no se cataloga como una de las epidemias que más vidas ha cobrado en la historia; el coronavirus dejará su huella en el mundo como la pandemia que vino a interrumpir a la humanidad y a quebrantar el curso de la rutina de los estadounidenses.

El coronavirus nos ha impuesto una pausa, ya sea por moral o por ley, a transformar nuestras rutinas que bajo presión marcaban el capitalismo, la individualidad, la competencia y en países como China hasta la esclavitud impuesta por la productividad y el consumismo. La pausa que desocupó carreteras, aeropuertos y los estantes de las tiendas de la canasta familiar nos obligó, además, a darnos cuenta de que no seremos los mismos.

No será igual la economía de las familias que se han visto afectadas de la noche a la mañana por no tener el control de sus finanzas. Cambiará la estrategia de los dueños de pequeños negocios obligados a cerrar sus puertas. Se modificarán los hábitos alimenticios de quienes estábamos acostumbrados a depender de los supermercados y los restaurantes. Inversionistas cuestionarán sus decisiones pasadas, presentes y futuras dando paso a una nueva era de inversiones y tendencias. Y nuestros hijos; estos niños que vieron un mundo diferente en 24 horas y no tuvieron tiempo para cerrar ciclos y decir adiós al año escolar y sus actividades; a sus amigos y a sus profesores, a sus entrenadores y a sus temporadas de deporte; aplicarán en su momento la lección prematura de la vida que el paso del coronavirus les dio.

Los seres humanos no seremos los mismos; se incrementará el respeto y el cuidado por los ancianos dudando al mismo tiempo del futuro en la etapa de la propia vejez. Se cuestionarán las ganancias de los doctores y las enfermeras en comparación a las multimillonarias nóminas de los deportistas. Nacerán empresarios nuevos que buscan la independencia y el control de sus finanzas. Se le mostrará al mundo laboral que los empleados son más productivos cuando están en su propio hábitat y cuando cuentan con la libertad de manejar su propio tiempo; un concepto castigado por la era industrial, la cual a su vez ha sido castigada por la industria tecnológica; por los nuevos empresarios y por la generación de los milenios.  

Son precisamente estas nuevas generaciones rebeldes que vinieron a romper moldes quienes cuestionarán, aún más, después de los hechos generados por el COVID -19, a los gobiernos y sus mandatarios, a las plataformas de campañas electorales y a los líderes y sus acciones en situaciones de crisis. Son ellos, los Milenios, quienes al ver las filas de 6.6 millones de los residentes estadounidenses en las oficinas de desempleo en las primeras semanas de reacciones ante el coronavirus, no moverán la economía, ni las tendencias basados en los que estábamos acostumbrados hace tres semanas atrás.  

Ni ellos, ni nosotros, ni los niños, ni los que observan al mundo desde una
cama del hospital seremos los mismos.

Esta nueva fase de vida, que no finaliza hasta que absolutamente todas las personas del mundo hayan adquirido la inmunidad al contagio, nos invita a crear y a pensar diferente, a romper con los moldes de codependencias financieras, a socializar de una manera completamente nueva,  a generar ingresos desde casa tal como a ejercitarnos o como obtenemos las clases para nuestros hijos. La vida después del coronavirus será completamente diferente a lo acostumbrado. Castigará al más débil o lo obligará a resurgir.

La interrupción de la rutina que nos deja esta pandemia es solo un indicio de una alteración total de lo que estábamos acostumbrados. En esta cuarentena impuesta, por moral o por ley, es una oportunidad para que analicemos y oremos, al único estable y al único que tiene el control,  por una dirección a seguir que nos lleve a resurgir a los nuevos conceptos sociales y tendencias de consumo. La cuarentena que no terminará con una aprobación gubernamental nos da el espacio para analizar cómo innovar, capitalizar y adaptarnos de la nueva vida que el mundo entero empieza después del mentado virus que solo nos demostró la vulnerabilidad del ser humano, de su tecnología, de su economía y de su mundo.


Primer plano

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