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La pandemia del coronavirus lo cambió todo. A tal punto que los nuevos superhéroes llevan traje de doctor, de enfermera y de seres pertenecientes al mundo de la salud. Hasta ahora ignorados, mal remunerados o maltratados, ellos están en la primera línea de combate contra el virus que doblegó al mundo. Muchos han pagado con su vida. Todos están haciendo sacrificios y mostrando lo valiosos que son.

Rossy Soto, orgullosamente mexicana, es uno de esos nuevos superhéroes. Es enfermera con especialidad en Unidad de Cuidado Intensivo (ICU) y trabaja en un hospital del Valle del Sol. En sus jornadas de 12 horas ha vivido en carne propia el verdadero drama del coronavirus: los pacientes que llegan con problemas para respirar. Ella los ha atendido, los ha cuidado y ha tenido la oportunidad de reír con los que se recuperan o llorar por los que han muerto.


Aquí está su testimonio. Un homenaje a la lucha que libran por la vida de sus pacientes. 

¿Cómo es vivir en época del coronavirus para una enfermera? ¿Qué ha cambiado?
Me despierto y agradezco a DIOS por un día más de vida y por los enfermos, pido por la protección de los doctores y todos los que nos preparamos para nuestra jornada. No maquillaje, por las estrictas medidas de protección. Llego al hospital,  casi no reconozco a mis compañeros ya que todos tenemos que entrar con cubre-boca, gorros quirúrgicos, solo puedo ver sus ojos, no sé si se ríen o no. Me dirijo a cambiarme de uniforme para recibir mi asignación de pacientes. Termino mi jornada, me quito el uniforme que use durante todo el día, me cambió en mi uniforme que no use, desinfecto meticulosamente mi herramienta de trabajo,  regreso a mi casa y no puedo tocar a nadie hasta después de un buen baño y asegurarme de poner mi uniforme, a pesar que está considerado limpio, en una bolsa separada, para después yo misma lavarlo dos veces y no exponer a mi familia. 

¿Los pacientes con coronavirus como son tratados?
Son tratados con protocolos más estrictos de aislamiento, tenemos que seguir instrucciones rigurosas de cómo utilizar el equipo de protección personal (PPE en inglés), como goggles, las máscaras N95, batas y guantes. Tratamos de consolidar las necesidades del paciente y minimizar las entradas al cuarto lo más que podemos. Un  ejemplo es la examinación, el aseo al paciente, administración de medicamentos, colocar algún sensor, re-acomodar al paciente en su cama, en la misma entrada al cuarto. Tenemos a alguien del otro lado de la puerta para que nos pueda asistir en caso de encontrarnos con una nueva necesidad no planeada. 

¿Cuál es el mayor padecimiento de un paciente con coronavirus?
El mayor padecimiento físico es la dificultad para respirar y la falta de oxígeno, en muchos de los casos el paciente, puede observar como la dificultad para respirar va empeorando y eso les causa un gran miedo, es ahí donde tengo que confortar al paciente no con medicamentos, sino con mis palabras de aliento, decirle que no se preocupe, que está en el lugar adecuado y que haremos todo lo posible para ayudarlo, que todo el equipo está trabajando para que pueda superar esta batalla y algunas veces nos ponemos a orar.

Hoy el país tiene más de 40 mil muertos ¿Qué siente cuando uno de sus pacientes muere?
Al principio pensábamos que todo esto se trataba de algo sin tanta gravedad, en realidad no sabíamos a qué nos enfrentábamos. Cuanto un paciente muere, duele, porque es una vida que se va, es un ser humano que ya no está, formaste un vínculo con el paciente y con la familia. Es algo muy personal que te comparto, pero siempre que algún paciente muere me pongo a rezar por él. 

Ahora ustedes son los nuevos héroes del mundo. ¿Cómo recibe estos elogios? 
En realidad yo no me siento como un héroe, estoy en la primera línea es cierto, pero es mi responsabilidad desde el día en que decidí ser enfermera. En algunas ocasiones el miedo pasa por mi mente, porque tal vez el paciente que estoy cuidando, puede ser algunos de mis seres queridos, incluso yo misma. 

 ¿Cuál es su mejor consejo para la gente?
La primera recomendación es, saber donde se encuentran tus manos y tratar lo más posible de tenerlas limpias. Lo más efectivo es lavarlas con agua y jabón.

La segunda recomendación es no tocar tu cara, ya que el primer medio de contagio es de tu mano a tu cara si has tocado algo infectado. Me gusta la idea de ponernos un cubre-boca como recordatorio de no tocarnos la cara. 

La tercera recomendación es la distancia social y seguir las recomendaciones de las autoridades. 

Es un tiempo para darnos cuenta que tenemos que cambiar nuestra forma de pensar, de actuar, valorar nuestra vida, cuidar de nosotros y de los nuestros. 






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